Una landing page o una página de contacto suele tener un único objetivo: que la persona visitante rellene un formulario. Ese formulario, aunque sea corto, ya trata datos personales y necesita una política de privacidad que lo explique con claridad.
El formulario, el corazón de la página
Nombre, correo electrónico, teléfono y un mensaje son los datos habituales de un formulario de contacto o de solicitud de presupuesto. Indica con precisión para qué los usas (normalmente, responder a la consulta) y durante cuánto tiempo los conservas si no llega a formalizarse ningún encargo.
Presupuestos y facturas, un tratamiento distinto
En cuanto un presupuesto se convierte en un encargo, entran en juego datos adicionales de facturación, sujetos al plazo de conservación mercantil y fiscal de varios años. Conviene distinguir en la política entre los datos de la consulta inicial y los datos derivados de una relación contractual ya formalizada.
Referencias y casos de éxito
Muchas landing pages muestran logotipos o nombres de clientes como prueba social. Esto solo es correcto si cuentas con el consentimiento expreso del cliente en cuestión; de lo contrario, es preferible describir el caso de forma anonimizada o genérica.
Herramientas de marketing conectadas
Es habitual que una landing page esté conectada a un CRM, una herramienta de email marketing o un píxel de conversión. Cada una de estas herramientas es, a efectos del RGPD, un encargado del tratamiento y debería mencionarse, al menos de forma genérica, en tu política.
Reuniones y llamadas de seguimiento
Si tras el formulario inicial agendas una llamada o una reunión, herramientas como los calendarios online también tratan datos personales (nombre, correo electrónico, a veces número de teléfono). Menciónalas junto al formulario de contacto, ya que forman parte del mismo flujo de captación.
Un formulario corto no significa un tratamiento menor
Es tentador pensar que, al pedir pocos datos, la política de privacidad puede ser igual de breve. En realidad, el volumen de datos no determina la complejidad del tratamiento: incluso un formulario de tres campos necesita indicar con claridad la finalidad, el plazo de conservación y a quién se transmiten esos datos si intervienen herramientas externas de marketing.
Landing pages para campañas puntuales
Si creas una landing específica para una campaña de anuncios con fecha de caducidad, no olvides mantener su política de privacidad actualizada mientras la página siga activa, o retirarla junto con la propia landing una vez finalizada la campaña, para no dejar datos de contacto residuales asociados a una página fuera de servicio.
Aprovecha este ejemplo
El ejemplo completo que sigue cubre el formulario de contacto, los presupuestos y las referencias como secciones independientes, junto con las cláusulas estándar del RGPD. Adáptalo describiendo tus propias herramientas de captación.
Crear tu propia versión con el generador →
Cómo adaptar este ejemplo para un formulario de contacto o landing page
En pocos pasos conviertes el ejemplo de arriba en una versión con tus propios datos:
- Elige el ejemplo adecuado. Busca arriba el ejemplo que corresponda a tu tipo de sitio web, o empieza con el ejemplo general de esta página.
- Indica el responsable. Sustituye en la primera sección los datos de muestra por tu nombre o razón social, tu dirección y un correo electrónico de contacto.
- Elimina las secciones que no apliquen. Quita las secciones que no se den en tu sitio web, como el procesamiento de pagos si no tienes tienda propia, o los comentarios si no los permites.
- Añade tus propios servicios. Indica los nombres concretos de las herramientas que usas realmente, como tu proveedor de alojamiento, tu empresa de transporte o el servicio de envío de tu newsletter.
- Publica y mantenla actualizada. Enlaza la página terminada desde el pie de tu sitio web y actualízala en cuanto cambie algo en tu tratamiento de datos.