Es una de las confusiones más frecuentes entre quienes gestionan un sitio web por primera vez: pensar que la política de privacidad y el aviso legal son el mismo documento, o que basta con tener uno de los dos. No es así.

Qué hace la política de privacidad

La política de privacidad explica cómo se tratan los datos personales de quienes visitan o usan el sitio web: qué datos se recogen, con qué finalidad, sobre qué base jurídica y qué derechos tienen las personas interesadas. Su fundamento legal es el RGPD y la LOPDGDD.

El aviso legal identifica al prestador del servicio de la sociedad de la información: quién eres, cómo te pueden contactar y, en su caso, información sobre resolución de conflictos. Su fundamento legal es la LSSI-CE, y su función es distinta: identificación, no protección de datos.

¿Puedo combinarlos en una sola página?

Técnicamente es posible, pero no es recomendable. Cada documento responde a una normativa distinta y evoluciona de forma independiente: puedes cambiar tu política de privacidad sin tocar el aviso legal, y viceversa. Mantenerlos separados facilita las actualizaciones.

¿Qué pasa si solo tengo uno de los dos?

Si solo tienes política de privacidad, incumples el deber de identificación de la LSSI-CE. Si solo tienes aviso legal, incumples el deber de información sobre datos personales del RGPD. La mayoría de sitios web necesitan ambos documentos, más un aviso de cookies si usan cookies no esenciales.

¿Y los términos de uso?

Los términos de uso son un tercer documento, opcional pero recomendable, que regula las condiciones de uso del sitio web en sí (qué se puede y no se puede hacer, responsabilidades, propiedad intelectual). No sustituye ni al aviso legal ni a la política de privacidad.

Cómo tenerlos todos en orden

Puedes ver un ejemplo de cómo se enlazan estos tres documentos entre sí en el pie de página de este mismo sitio web, y adaptar la estructura a tu propio caso usando el generador para la parte de política de privacidad.

¿Qué pasa si soy autónomo y no tengo empresa?

El aviso legal es igualmente obligatorio para autónomos: en lugar de datos de una sociedad, se indican el nombre y apellidos de la persona física, su NIF y sus datos de contacto. No hace falta tener una empresa constituida para necesitar un aviso legal correcto.

Los más comunes son omitir el correo electrónico de contacto, no actualizar los datos tras un cambio de domicilio o de forma jurídica, y copiar el aviso legal de otra web sin sustituir ni un solo dato, lo que deja el nombre del prestador original visible para cualquier visitante atento.

¿Y si vendo a través de un marketplace?

Si vendes exclusivamente a través de una plataforma de terceros que ya recoge tus datos de identificación, sigue siendo recomendable tener tu propio aviso legal si además dispones de un sitio web propio, aunque sea informativo, porque la obligación de identificación de la LSSI-CE recae sobre cada prestador de servicios de la sociedad de la información.

Un mismo pie de página, tres documentos distintos

Un patrón que funciona bien en la práctica es mostrar los tres enlaces (aviso legal, política de privacidad, cookies) juntos y en el mismo orden en cada página del sitio web, con nombres claros y sin abreviaturas confusas. Así cualquier visitante sabe exactamente dónde buscar cada tipo de información.

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Términos relacionados: Política de privacidad, Responsable del tratamiento, Agencia Española de Protección de Datos.

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Más ejemplos: ejemplos por tipo de sitio web.

Fuente oficial: texto oficial de la LSSI-CE en el BOE.