En una red social o una comunidad online, la mayor parte del contenido lo generan los propios miembros. Esto añade una capa de complejidad a la política de privacidad: no solo tratas los datos de registro, sino también todo lo que las personas publican, comentan o se envían entre sí.
Tres capas de datos distintas
Conviene separar con claridad tres tipos de información: los datos de registro y perfil (nombre de usuario, correo electrónico, contraseña cifrada), las publicaciones visibles en áreas públicas, y los mensajes privados entre miembros. Cada capa tiene un nivel de visibilidad y un tratamiento distintos.
Publicaciones y eliminación de cuentas
Cuando un miembro elimina su cuenta, sus publicaciones anteriores no siempre desaparecen del todo: muchas comunidades optan por anonimizarlas, sustituyendo el nombre por «usuario eliminado», para que las conversaciones sigan siendo legibles para el resto. Sea cual sea tu enfoque, explícalo con claridad en la política.
Mensajes privados
Aunque no analices el contenido de los mensajes privados, su sola existencia como función ya merece un párrafo propio. Aclara que solo las personas implicadas en la conversación pueden verla, y que no se utiliza con fines distintos al de permitir la comunicación entre miembros.
Moderación y seudónimos
Un seudónimo protege el nombre real de un miembro de cara al resto de la comunidad, pero no lo convierte en anónimo frente a ti: los datos de cuenta subyacentes, como el correo electrónico o la dirección IP, siguen siendo datos personales y quedan sujetos a la política de privacidad, igual que cualquier otro dato.
Reportes entre miembros y menores de edad
Cuando un miembro denuncia a otro, se genera un tratamiento adicional que conviene explicar como confidencial. Y si tu comunidad no es exclusivamente para adultos, establece una edad mínima de registro acorde con el límite de 14 años que fija la LOPDGDD para el consentimiento propio en España.
Insignias, niveles y exportación del historial
Si tu comunidad usa insignias o niveles de reputación, estos elementos también se basan en el comportamiento de cada miembro y merecen una mención breve. Igual que en un producto SaaS, permitir exportar el propio historial de publicaciones y mensajes antes de eliminar la cuenta cubre el derecho de portabilidad sin necesidad de una función compleja.
Moderadores y acceso ampliado
Si tu comunidad cuenta con moderadores voluntarios que revisan contenido reportado, ese acceso ampliado a datos de otros miembros también es un tratamiento que conviene reflejar, indicando qué pueden ver los moderadores y con qué finalidad exclusiva actúan.
Aprovecha este ejemplo
El ejemplo completo que sigue separa el registro, las publicaciones públicas y los mensajes privados en secciones independientes, junto con las cláusulas estándar sobre conservación y seguridad de los datos.
Crear tu propia versión con el generador →
Cómo adaptar este ejemplo para una red social o comunidad
En pocos pasos conviertes el ejemplo de arriba en una versión con tus propios datos:
- Elige el ejemplo adecuado. Busca arriba el ejemplo que corresponda a tu tipo de sitio web, o empieza con el ejemplo general de esta página.
- Indica el responsable. Sustituye en la primera sección los datos de muestra por tu nombre o razón social, tu dirección y un correo electrónico de contacto.
- Elimina las secciones que no apliquen. Quita las secciones que no se den en tu sitio web, como el procesamiento de pagos si no tienes tienda propia, o los comentarios si no los permites.
- Añade tus propios servicios. Indica los nombres concretos de las herramientas que usas realmente, como tu proveedor de alojamiento, tu empresa de transporte o el servicio de envío de tu newsletter.
- Publica y mantenla actualizada. Enlaza la página terminada desde el pie de tu sitio web y actualízala en cuanto cambie algo en tu tratamiento de datos.